Bilingüismo: ¿una forma de personalidad múltiple? :-P

Blogging on Peer-Reviewed ResearchVaya, vaya. No podía haberme quedado más sensacionalista el título de este post. Ya sabéis, sólo lo hago por pura estrategia de márketing, para enganchar a los despistados que pasen por aquí y me lean, así de malo soy. En realidad, lo que voy a contar no tiene nada que ver con los trastornos de personalidad (¡o eso espero!).

Llevo un par de semanas queriendo contaros esta historia pero no he sacado tiempo, así que no es precisamente una noticia fresca. En cualquier caso, no deja de ser interesante. Resulta que muchos bilingües dicen sentirse personas diferentes según cuál de los dos idiomas estén utilizando en ese momento, algo que parece una tontería pero que puede que no lo sea tanto. Nairán Ramírez-Esparza y sus compañeros de la Universidad de Texas han trabajado en el asunto. Aún no está disponible el artículo en cuestión, pero abajo os dejo la referencia (en prensa), y aquí un enlace a un pequeño comentario de Lauren Aaronson en Psychology Today. El caso es que Ramírez-Esparza ha estudiado la personalidad de una muestra de 225 bilingües (español + inglés) en EE.UU. y México, a través de una serie de preguntas formuladas (y respondidas) en uno y otro idioma. Eran preguntas del tipo “¿es usted ordenado?” o “¿se siente cómodo hablando con desconocidos?” . Pronto aparecieron algunas divergencias muy curiosas: los sujetos se mostraban más seguros, responsables, organizados y extravertidos cuando respondían en inglés que cuando respondían en español. Es decir, los bilingües mostraron personalidades distintas dependiendo que qué lengua estuviesen empleando en ese momento. Al parecer, las respuestas que estos participantes daban en inglés tendían a mostrar una imagen de asertividad, de seguridad y de competencia. Como dice Aaronson, “…these traits fit with the individualist ideals of the United States, as opposed to the group-oriented culture of Mexico”. O sea, que al usar el inglés, los bilingües dejan aflorar su lado más “norteamericano”, vaya.
La conclusión más interesante, para que reparéis en ella, es que la personalidad parece tener una naturaleza contextual, que no es algo estático sino que puede ser dinámico en función de, al menos, algunas variables. Una misma persona puede cambiar “de una personalidad a otra” (así, diciéndolo a lo bruto, ¿eh?) para adaptarse a las circunstancias.

A mí este asunto me recuerda, además, y ya saliéndonos del campo de la psicología, que hasta hace poco EE.UU. marchaba velozmente en la dirección del bilingüismo y el multiculturalismo. Ahora, con leyes recientes, parece que todo eso, tristemente, se va a acabar.

De todas maneras es, cuando menos, un resultado curioso. ¿Qué os parece?

Ah, sí, la cita:
Ramírez-Esparza, N., Gosling, S. D., Benet-Martínez, V., Potter, J., & Pennebaker, J. W. (in press). Do bilinguals have two personalities? A special case of cultural frame switching. Journal of Research in Personality.

9 comentarios:

Oskar Pineño dijo...

Me parece algo interesantísimo, sinceramente. La verdad, desconocía esta investigación, y no me cuesta creer lo que parece que de se deduce de la misma. Yo mismo me he visto en esa tesitura últimamente. Hoy por hoy, paso el 90% del día hablando en inglés (es lo que tiene el convivir con una americanita y el limitar mi contacto social en la universidad a las ratas) y mi español se está oxidando (sigue funcionando muy bien para los tacos al volante, eso sí).

Lo que estoy descubriendo es que según para qué, un idioma se presta más que el otro. Por supuesto, el inglés se presta más para el trabajo, pero esto lo atribuyo a mera práctica. Lo que ocurre (y hablo de un nivel personal) es que empleo un idioma para una porción de mi vida y otro idioma para la otra, por lo que (al menos en mi caso) creo que tengo asociado un idioma con unos motivos, emociones, actitudes... diferentes de los asociados con el otro idioma. En mi caso, además, el inglés está muy asociado con temas laborales, por lo que tiende a ser más correcto y algo más elaborado en contenidos que el español, que uso para el día a día (uno no se come mucho el tarro para pedir pan). Puede que la función que cumple cada idioma en una persona bilingüe termine dirigiendo en parte el "estado mental" que se activa con cada idioma. De todos modos, la idea de que el idioma acarree actitudes de la cultura que lo emplea no me parece nada desdeñable. Es quizá por eso que a trabajo lo llamo "work" y a siesta "siesta". :)

Niha dijo...

Curioso, ciertamente. Yo creo que es una cuestión de contexto, como muy bien ha ejemplificado oskar.

Gilgamesh dijo...

¿Habéis notado que el español es el idioma perfecto para insultar y soltar palabrotas? Cuando oigo a gente hablar en otra lengua, sea inglés o euskera (en mi entorno), los tacos siempre se dicen en castellano. ;-)

Anónimo dijo...

Es un tema muy interesante. De momento puede que no tengamos muchos estudios sobre el tema, pero la verdad es que tiene sentido. Sobre lo que habéis dicho, sí he oído que para expresar emociones, que se hace de forma automática, se hace uso de la lengua materna.

Anónimo dijo...

Muy interesante y completamente cierto (vivido en mis propias cannes). Es curioso como según el contexto nos comportamos de una forma u otra, no es lo mismo dar un curso que charlar en la cafetería. Pero todavía más extraño es este asunto de las lenguas, he llegado a pensar que condicionan los temas de conversación, las respuestas, los comentarios, etc.

En mi caso la dicotomía es entre el español y el francés. Soy española pero vivo desde hace años en Bélgica y con novio francés. Conclusión, prácticamente el español se me ha quedado para escribir y leer en internet y hablar por teléfono (exceptuando las visitas a la familia por supuesto). Mi bilingüismo no es de nacimiento, aprendí el francés de más mayor, pero en este país hablar 2 o 3 idiomas desde enanos es muy común (francés/holandés/inglés) y también les ocurre lo que cuenta el artículo.

Muy interesante, habrá que pasarse por aquí más a menudo :)

Anónimo dijo...

Si, resulta realmente interesante. Pero lo que habría que preguntarse es si esos casos expuestos son realmente bilingües, ya que los usos de cada una de las lenguas tienen
lugar en diferentes dominios de la lengua, con gente diferente y para distintas
situaciones, es muy difícil encontrar una persona con un bilingüismo totalmente
balanceado, esto es, con una competencia de comunicación idéntica de las
diferentes lenguas. Es posible que se deba a que la competencia del hablante en ambas lenguas(o más) no sea exactamente igual. No sé, ¿qué opinais?
Habría que ver el grado de bilingüismo de los participantes.

Gilgamesh dijo...

Sí, ése es un punto interesante, Anónimo. Las personas bilingües a menudo usan una de sus lenguas para ciertas cosas y la otra para otro ambiente, como el mismo estudio dice. Entonces, el comportamiento exhibido en una situación determinada, ¿depende más del idioma que empleamos o de la situación? Lo curioso es que las respuestas en el test varíen simplemente al cambiar de un idioma a otro. Entendería, como he dicho, que la conducta variara si al cambiar de un idioma a otro cambiasen las condiciones situacionales. Pero en este caso... es intrigante.

Julieta dijo...

Es una cuestión de contexto.

Rhetor_DMS dijo...

Muy interesante el artículo la verdad. No obstante, personalmente pienso que el hecho de que se mostraran más confiados al expresarse en inglés podría ser debido a que se tratase de su lengua materna, lo cual condicionaría el resultado de este estudio ya que sea cual sea nuestra procedencia, nos mostramos más seguros al expresarnos en nuestra lengua materna. Y no hablo de esta inseguridad en el sentido de que una persona pueda sentirse insegura al expresarse en un segundo idioma (por muy bien que lo maneje), sino en la inseguridad que nos atrapa a veces porque por mucho que dominemos ese segundo idioma, la lengua materna es con la que hemos aprendido a pensar, la primera que hemos "mamado", y es ésta la que nos hace sentirnos más cómodos a la hora de expresarnos.

Un saludo y enhorabuena por el artículo,

@Rhetor_DMS