Hispaciencia, y la psicología como una ciencia.

En los últimos días he conocido una iniciativa que se ha materializado recientemente en esta nuestra red de redes. Hispaciencia es una comunidad de blogs científicos en habla hispana que probablemente se convierta en todo un referente para los que nos interesamos por este mundillo. Aquí va el enlace, para que lo visitéis:



Por supuesto, no he tardado ni un minuto en intentar que nuestra Psicoteca esté representada en tan insigne club, lástima que por el momento no pueda ser posible. Pero no quería hablaros sólo de eso, sino más bien de otra cosa que he observado y que es ya un tema recurrente, un “clásico”, si me lo permitís:
Hispaciencia es una comunidad dedicada al saber científico, y dada la variedad de contenidos que se pueden abarcar bajo tan vago título, aprovecha el útil sistema de clasificarlos por áreas, igual que hacen muchas otras páginas web de la misma temática: tanto en la página como en el foro de Hispaciencia, tenemos una sección de biología, otra de física, otra de geología, incluso hay un apartado dedicado a la medicina (ya me parece un poquito dudoso eso de considerarla una “ciencia”, cuando tiene mucho de técnica, más bien). El caso es, y aquí voy al grano, que los psicólogos no podemos acomodarnos en ninguna de esas secciones que ha previsto Hispaciencia. ¿Ciencias de la salud? Uhm, se nos queda pequeña esa habitación. ¿Biología? Arg, no, no, tampoco ahí. ¿Por qué no aparecemos? Muy sencillo: no somos una ciencia. O al menos, no somos una ciencia “de verdad”. Y que eso lo piense la gente de la calle ya es un problema, pero que lo piensen los científicos de otras áreas es terrible. ¿No pensáis lo mismo?
Un poco molesto ante lo que no es un caso aislado, sino más bien la tónica general (algún día, como dice Oskar, desarrollaré la tolerancia y estos temas me resbalarán), he enviado un correo a los administradores de Hispaciencia exponiendo mis argumentos. Aclaro que éstos han sido acogidos con una actitud de lo más positiva, amable y abierta a la discusión, lo cual no ocurre siempre. Pero también he llegado a la conclusión de que los que practicamos una psicología científica estamos nadando contracorriente. Somos probablemente una de las ramas científicas que más rigor y cuidado debe poner en sus diseños y procedimientos experimentales. Siempre repito que no trabajamos en una cápsula de Petri, puesto que el laboratorio de psicología más caro y moderno sigue siendo una barrera muy débil incapaz de mantener alejadas a cientos de variables contaminadoras, esperando ansiosas por desbaratar tus conclusiones. Por otro lado, todo este esforzado trabajo no es reconocido por otros científicos de áreas diferentes (al menos en nuestro país, que en EEUU ya hace tiempo que canta otro gallo distinto). Y si no nos es reconocido y valorado, es en su mayor parte por culpa de nuestros propios colegas. Que no sólo practican una forma de psicología no científica y a veces un tanto estrafalaria (al fin y al cabo eso es cosa suya, y tienen derecho a hacerlo si les da la gana, en principio), sino que se empeñan en venderla como si lo fuera. Y por ahí sí que no paso, señores. Así que todos los físicos, químicos, matemáticos y otros etcéteras nos toman a recochineo, se plantan delante de nuestras narices y se piensan que nuestro campo de acción se reduce al ámbito clínico, por ejemplo, y casi siempre con técnicas psicoanalíticas o mucho más carpetovetónicas (los que “curan” con gemas o echan las cartas también se dicen psicólogos y aquí no pasa nada ni ruedan cabezas). Ah, y eso también les hace sentirse a los científicos “de verdad” con el derecho a opinar abiertamente sobre cuestiones que nos incumben a nosotros, muchas veces sin un buen conocimiento del tema: ¿cuántas veces hemos oído eso de que “para ser un buen psicólogo sólo hace falta saber escuchar y tener labia”? ¿Y para qué estamos nosotros estudiando 5 años de carrera y haciendo un doctorado?

Bueno, a lo mejor os ha aburrido este tema tan trillado, pero es lo que me ha pasado estos días. Cuando tenga más noticias de Hispaciencia, os tendré al tanto, con cosas mucho más interesantes seguramente.

11 comentarios:

Niha dijo...

Es un tema muy trillado, pero por desgracia no desfasado.
Y lo peor es que hay que combatir en dos frentes; la comunidad científica y el día a día de la calle. No sé si casi el segundo es más duro... Mi madre se suscribió a una revista llamada "Psicología práctica". Tenía artículos interesantes y útiles para ese día a día, pero también hablaban sobre algunas terapias poco serias a mi modo de ver. Decidí dejar de leerla cuando publicaron un reportaje sobre Feng shui y casi a continuación, varias páginas de publicidad de astrólogos, echacartas y similares. (Mi madre dejó también de leerla por eso. Compartimos opinión sobre temas como el Feng shui o la astrología)

Un perro madrileño dijo...

Totalmente de acuerdo. Hace poco he tenido un debate en el estupendo blog "Bajo el volcán" (en el post "Sobre esoterismos literarios, imposturas artísticas y poses de genialidad"), argumentando a favor de la cientificidad en la Psicología. En mi caso, argumentando a favor de la disciplina que más conozco, la Psicología clínica.
Lo mejor fue un comentario que decía que la alternativa rigurosa y científica a la Psicología Clínica es... ¡LA PSIQUIATRÍA!

En fin... ya está argumentado todo alli...

Oskar Pineño dijo...

Efectivamente, como menciona Gilgamesh en su entrada, soy de los que creen que este tipo rencillas y debates sobre si la psicología es una ciencia o algo diferente no llevan a nada.

Tratar de convencer a nuestros vecinos de que hacemos ciencia equivaldría a que un albañil nos argumentara que lo que hace es arte. Puede que lo haga, efectivamente, pero no es lo que uno espera de un albañil, y por eso desechamos la idea sin valorarla profundamente.

La psicología no es necesariamente una ciencia, tal como demuestran las miles de personas que la ejercen a diario sin emplear en su quehacer el más mínimo indicio de pensamiento (por no decir metodología) científico. En realidad, la psicología científica es minoría. No nos engañemos. Incluso entre los muchos que dicen ser ambas cosas, psicólogos y científicos, nos encontramos con meros pedantes a los que les gusta apropiarse de lo que es el trabajo de unos pocos. Estos pseudocientíficos, en su mayor parte académicos bien establecidos en nuestra universidad, no tienen luego la capacidad de arremangarse y meterse en el laboratorio a recabar datos. Prefieren apropiarse de ideas ajenas, memorizarlas y repetirlas hasta la saciedad. En lo que es un fenómeno de lo más curioso, algunos incluso terminan creyéndose partícipes del proceso que ha generado el avance científico.

Con esto quiero decir que el problema del estatus de la psicología como ciencia no está en las otras ciencias, ni está en la opinión pública. Está en la propia psicología, y perdurará en la misma hasta que no gocemos de una nueva generación de estudiantes que sean capaces de comprender que el estudio del comportamiento humano y animal requiere del talento, paciencia, y entusiasmo de una verdadera ciencia. Mientras muchos de nuestros actuales "científicos" sigan en sus puestos, sólo nos queda esperar.

Por eso animo a aquellos que de verdad creen en el carácter científico de la psicología a tratar de ignorar lo que puedan pensar otros. De nada vale quejarse. Lo único que uno puede hacer es demostrar que se puede hacer una psicología científica, y la única manera es ponerse manos a la obra. Lo demás vendrá solito.

Oskar.

Gilgamesh dijo...

Un perro madrileño, he leído ese debate en "Bajo el volcán" y me identifico con tu postura. Es una lástima que los que se niegan a aceptar nuestro trabajo como una ciencia también se resistan a dar argumentos para poder debatir, que al final siempre andamos hablando de las mismas cosas y soslayamos la cuestión. Nos encanta apalear hombres de paja.

El caso es que creo percibir que en otros lugares, como EEUU, la valoración de los psicólogos tiende a ser bastante diferente. Vale, es una "ciencia social", pero nada que ver con ese piltrafilla sin poder para hacer nada ni efectividad demostrada que muchos creen por aquí que es el psicólogo clínico. Que parece que cuando uno necesita tratamiento de verdad va al psiquiatra, y el psicólogo está para perder el tiempo.

Un perro madrileño dijo...

Yo tambien veo eso que tu dices, gilgamesh...
En Inglaterra,por ejemplo hay un gran respeto por la psicología clínica.
Tengo una hipótesis... que publicaré en mi blog en cuanto tenga algo de tiempo. En resumen sería ésta...
Enm España llevamos uns 20 años de retraso en la Psicología. Nuestros 70 son los 50 de otros, etc...
Los Psicólogos actualmente cincuentones (o sesentones) vivieron durante su educación una polarización que en otros sitios ya está resuelta. Había dos posturas: Los conductistas son muy fríos, no entienden nada del comportamiento humano y están en la Universidad, y por tanto no me interesa leer nada que venga de ese mundo; Los psicólogos clínicos son anticientíficos y cualquier propuesta que venga de ese campo es pura palabrería, por lo que no me informo de lo que se hace alli...

En otros paises, ya se están viendo casos en 3º, y se integra el conocimiento clínico y el teórico...

Espero que nuestra generación no caiga en los mismos errores...

Un saludo.

Anónimo dijo...

"Decidí dejar de leerla cuando publicaron un reportaje sobre Feng shui y casi a continuación, varias páginas de publicidad de astrólogos"

Sí que es un vergüenza, sí. Y eso recordemos que provoca que quién lo lea asocie una cosa con la otra.

"Lo mejor fue un comentario que decía que la alternativa rigurosa y científica a la Psicología Clínica es... ¡LA PSIQUIATRÍA!"

Pues bueno, luego los psiquiatras usan técnicas cognitivo conductuales. En una convención acerca de los últimos avances sobre la anorexia y la bulimia pregunté a un psiquiatra. La respuesta: primer tratamiento para la anorexia: cognitivo conductual. Y añado yo: desarrollado por nuestros colegas "psicólogos".
También hay que añadir que este es un transtorno multidisciplinar que debe abordarse por expertos en nutrición, psicólogos y psiquiatras. Que no solamente por psicólogos.


"Efectivamente, como menciona Gilgamesh en su entrada, soy de los que creen que este tipo rencillas y debates sobre si la psicología es una ciencia o algo diferente no llevan a nada."

Muy bien, callémonos todos y dejemos que los psiquiátras y curanderos cuenten sus respectivas versiones. Así la opinión pública sabrá donde ubicarnos a nosotros psicólogos. Además lamentablemente la opinión de ambos es coincidente.

"convencer a nuestros vecinos de que hacemos ciencia equivaldría a que un albañil nos argumentara que lo que hace es arte. Puede que lo haga, efectivamente, pero no es lo que uno espera de un albañil"

Cambiemos lo que uno espera de un psicólogo, a través por ejemplo de la información. Lo que piense la opinión pública es importante. Algo al final puede llegar incluso hasta ser prohibido por lo que piense la sociedad de ello. Hay que informar a la sociedad.

"La psicología no es necesariamente una ciencia"

La psicología es un ciencia y no hay ninguna duda de ello. Y los que no apliquen los conocimientos derivados de la misma en su práxis profesional no hacen psicología y deberíamos combatir eso tb.
Un autobus no deja de ser un autobús porque yo lleve a gente en carruaje y diga que es un autobús.
Y si hay gente que lo empieza a llamar autobús al carruuajee habrá que hacer distinción entre lo que es realmente el autobús y estos que se dicen autobuses.
Las palabras tienen el significadoo que se les da por convenio. Ahora Plutón ya no es un planeta del sistema solar, porque por convenio se ha cambiado la definiición de planeta. Y Plutón ya no lo es con la nueva definición.
Ciencia tiene una definición. Un significado, según la lengua española para la palabra ciencia.
Y lo que hacéis vosotros en el laboratorio eso se llama ciencia, le pese a quién le pese.
Y tirar las cartas no es ciencia, le pese a quien le pese tb.

"En realidad, la psicología científica es minoría. No nos engañemos"

Ahí te he visto muy pesimista.

"Estos pseudocientíficos, en su mayor parte académicos bien establecidos en nuestra universidad, no tienen luego la capacidad de arremangarse y meterse en el laboratorio a recabar datos."

Ya sé que el código deontológico dice que todo psi debería investigar tb. Pero eso es poco realista. Habrá mucha gente que aplica a su práxis profesinal conocimiento de psico científica y aunque no esté en laboratorio haciendo ciencia, pone en práctica la misma. Lo mismo quee muchos que pueden estar en laboratorio y no ponen nunca en práctica los conocimientos adquiridos, máss que para investigar. Habrá mucho energúmeno que finje praxis científica y no lo hace. Pero los que siguen la psi cientifica para praxis profesional...no veo el problema. ¿O es que tiene que meterse uno en un laboratorio para poder decir algo acerca de lo que ha estudiado 5 años?


"Por eso animo a aquellos que de verdad creen en el carácter científico de la psicología a tratar de ignorar lo que puedan pensar otros. De nada vale quejarse."

Así no vamos a ninguna parte. Pasando. Hemos de luchar.. Sino otros se beneficiarán y perderán usuarios y nosotros mismos.
Hay que intentar que se de la praxis científica, pero no descuidar a la opinión pública.

Oskar Pineño dijo...

Estimado Anónimo,

Dado que te has tomado un buen tiempo en destripar mi mensaje, creo que me veo obligado a contestarte (aunque sólo sea, como dicen en el Congreso, "por alusiones").

Soy de los que cree que criticar por el mero placer que ello provoca está muy bien. De hecho, yo mismo he ejercitado ese "derecho" en varias ocasiones (muchas de ellas aquí mismo, en Psicoteca). Surte efecto a nivel personal, porque uno descarga tensiones en plan catártico. Creo también que algunas de estas críticas, si están bien curradas, pueden ayudar a cambiar la opinión pública... al menos la de un número reducido de personas. Hasta aquí, de acuerdo.

Creo, sin embargo, que los psicólogos somos una de las profesiones más lloronas. Nos encanta sentirnos víctimas de la mala prensa que nos dan los curanderos y echadores de cartas, nos mosqueamos con otras ciencias por su arrogancia y su incapacidad de reconocernos como parte de la familia, y apuntamos con el dedo a los freudianos como ovejas negras de la profesión y razón de nuestra desdicha. Sin embargo, luego no hacemos NADA por mejorar el estatus científico de nuestra querida psicología. Pocas de las personas a las que veo quejarse tienen contacto con el laboratorio, publican en revistas científicas, o escriben artículos de divulgación para el público general. Es más fácil quejarse, ya sea en los pasillos de la facultad o en un blog. Todo sea por atribuir nuestros males a causas externas, no vaya a ser que tengamos que trabajar duro para merecernos el respeto del resto de la comunidad científica y de la opinión pública.

Es curioso comprobar en este mismo blog la escasez de comentarios de carácter científico (salvo excepciones, claro está). Uno pone aquí un post sobre lenguaje en delfines o sobre habilidades de un simio con video-juegos (algo que deja de ser trivial conforme más se piensa en ello), y se queda solo. Pones un post que aluda ligeramente a Freud y saltan chispas. En serio, tenemos que reconocerlo, nos gusta mucho meternos en discusiones acaloradas sobre si somos o no somos ciencia... pero luego se nos hace cuesta arriba trabajar por hacer de la psicología esa ciencia que reivindicamos.

Anónimo dijo...

Bueno, yo estoy en ello. Y si no lo hacemos nosotros...
Pero hay que escribir específicamente para esto, para dar a conocer la psicología. Un artículo sobre el comportamiento de un simio, puede ser muy interesante para nosotros, pero puede que incluso ni se llegue a pronunciar la palabra psicología en él.
Y sí creo que es labor nuestra hacer que este aspecto cambie.

Anónimo dijo...

Y por cierto. Creo que la labor que se hace en un laboratorio es una de las más importantes, pero no la única vía de acción. El profesional que aplica sus conocimientos de forma rigurosa recordemos que tb hace una gran labor en favor de la psi.

Anónimo dijo...

Y tpoco entiendo por qué te molesta tanto que nos quejemos. Al fin y al cabo todo el mundo lo hace alguna vez..con o sin razón. Es algo muy "humano". Incluso sano, aunque no usaré la palabra catarsis que me suena a psicoanálisis, jaja.
Pero en lo que sí estoy contigo de acuerdo es en que hay que trabajar por la psi, quejas aparte.

Oskar Pineño dijo...

Que no. Que no he dicho que no haya que quejarse, digo que de nada vale quejarse para generar un cambio, que es bien diferente. Podemos quejarnos todo lo que queramos, pero dudo que sirva. Lo que sirve (en mi opinión) ya lo he dicho. Ah, y aunque enfatizo el lab como medio para hacerlo, no creo que sea el único modo de conseguirlo. En mis post anteriores lo he dicho clarito: "contacto con el laboratorio, publican en revistas científicas, o escriben artículos de divulgación para el público general". Cualquiera de estas tres alternativas es igualmente válida. Y hay más, pero quejarse no es una de ellas. :)