El cerebro de los deprimidos es diferente

Ya hemos estado hablando estos últimos días sobre los correlatos anatómicos (neurológicos) de ciertas funciones psicológicas, y la relación entre los genes y la conducta. Me propongo ahondar un poquito más en este asunto con esta noticia. Oído al parche:

Que la genética influye en nuestro comportamiento de varias maneras ya lo sabemos, y lo hemos tratado en este blog. Es sabido también que algunos trastornos conductuales pueden estar muy relacionados con la herencia genética. Ése parece ser el caso de la depresión, que probablemente es el trastorno psicológico más común en la actualidad.
Pero es que no sólo la bioquímica cerebral y los genes parecen tener una relación estrecha con la génesis y el mantenimiento de la patología depresiva, es posible que incluso la misma morfología cerebral o, mejor dicho, sus proporciones, se vean transfiguradas en el curso de la enfermedad. Lo dice un estudio publicado recientemente por Dwight German y su equipo. Estos investigadores han hallado que uno de los genes relacionados con la patología depresiva hace aumentar de tamaño una determinada zona del cerebro, el núcleo pulvinar, en el tálamo, que toma parte en la elaboración de las emociones negativas. Presumiblemente, la acción del gen provocaría la hipertrofia del núcleo pulvinar, produciendo a su vez en el individuo una tendencia al pesimismo y a la negatividad propios de la depresión.

Yendo al detalle. La depresión, sabemos, tiene que ver con los niveles de un neurotransmisor llamado serotonina, una proteína cuya fabricación, a fin de cuentas, está dirigida por los genes de turno. En concreto, existe un gen que produce las moléculas encargadas de transportar la serotonina (SERT), de las cuales existen dos variedades: una larga (SERT-l) y una corta (SERT-s), de las cuales la variedad corta parece ser la menos eficiente. Por eso, las personas que poseen las moléculas transportadoras “ineficientes” tienen niveles más bajos de serotonina y tienden a deprimirse. Es así como la genética influye en nuestro estado de ánimo, induciéndonos, por ejemplo, un modo de ver la vida pesimista y negativo.
German y su equipo analizaron los cerebros de 49 personas fallecidas, observando que quienes disponían de moléculas transportadoras cortas (SERT-s) tenían el pulvinar mucho mayor que quienes podían sintetizar moléculas más “eficientes”. El cerebro de las personas deprimidas parece tener, por tanto, una configuración física ligeramente diferente que el de las personas sanas. Algo que habrá que tener en cuenta en su tratamiento. Pero, además, las conclusiones del estudio nos permiten imaginar cómo sería, en un futuro quizá no muy lejano, el diagnóstico de la depresión previamente a la aparición de los síntomas, sólo con un análisis bioquímico o genético, sólo orgánico. Interesante.
Links a la noticia:
En “Tendencias 21”
En la web del Southwesterner Medical Center

Actualizo 7-12-2006: Arreglados los enlaces.

8 comentarios:

DLuque dijo...

Muy interesante. También he visto estudios parecidos con el gen del COMT y la esquizofrenia.
Egan, M.F., T.E. Goldberg, B.S. Kolachana, J.H. Callicott, C.M. Mazzanti, R.E. Straub, D. Goldman & DR. Weinberg. 2001. Effect of COMT Val 108/158 Met genotype on frontal lobe function and risk for schizophrenia. Proc. Natl. Asoc. Sci. 98: 6917-6922.

Viper dijo...

Hola!

Enhorabuena por el enfoque que le has imprimido a este interesante post, otra vez muy en la línea de lo que me gustaría algún día conseguir en mi blog.

Felicidades.

Niha dijo...

Es un tema apasionante y muy complejo. Es por eso que me preocupan sus implicaciones sociales.

Anónimo dijo...

gilgamesh, los enlaces no funcionan... ¿podrías arreglarlos?

Lo digo porque me interesa saber varios detalles del estudio.

En cualquier caso es un tema interesantísimo.

Cuando lo lea, escribiré alguna chorradilla...

Un saludo.

Anónimo dijo...

Es un tema muy interesante. La depresión además es una de las patologías de las que encuentra peores soluciónes en la actualidad, hablando en términos de trastorno psicológico. Es probable que quede mucho trabajo por hacer para su posible tratamiento, sin embargo los descubrimientos hechos pueden facilitar un nuevo diagnóstico en un tiempo relativamente breve si se trabaja en ello.
De todas formas no debemos olvidar que la depresión es más compleja de lo que aparentemente se dice. Es posible que exista un tipo de depresión mayoritario o no, que tenga que ver con la morfología del cerebro, pero habrá que ver como se relaciona ésta con otras evidencias. Por ejemplo una dieta deficiente en determinadas vitaminas se acompaña con síntomas de depresión o por lo menos similares, y el tratamiento con vitaminas al mismo tiempo que con psicoterapia mejora el proceso de recuperación de la depresión.
Puede que de alguna forma la patología sea la misma y las vitaminas atenúen el problema o puede que no.
¿Qué hay del modelo de indefensión aprendida como una explicación de la depresión? ¿Son excluyentes estas cuestiones con respecto a la predisposición genética a padecerla o tienen relación? Y si la tienen, ¿qué tipo de relación?
Tampoco hay que descartar enfermedades físicas que se pueden acompañar con estados depresivos, pero cuyo origen (el de la depresión) es esta enfermedad.
Queda un largo trabajo, pero sin duda estos avances son esperanzadores.

Anónimo dijo...

muy bueno su post. pero queda uno con ganas de saber más y algunos enlaces no funcionan.
un saludo :)

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Hay gente que le parece bastante frustante que usted pueda definir todo el tipo de sentimientos que la gente está teniendo por medio de cambios químicos en el cerebro.

viagra online dijo...

Vi un programa en el Discovery donde hablaban de la diferencia de cerebro que hay entre nosotros "normales" y el cerebro de asesinos, y es increible como de verdad estos locos desde niños pueden ser identificados como posibles asesinos.