Vuelve la época de hacer regalos. Los Reyes Magos, Santa y otros personajes vuelven al acecho por estas fechas. Y es que en esta temporada es habitual hacer regalos a los niños. Pero a veces, Santa puede necesitar un poco de ayuda al escoger qué traer. ¿Qué juguete comprar? Si Santa quiere traer regalos adecuados para los niños, tal vez le interesen algunas pautas para escoger uno.
Introducción
Muchas veces se puede tener la tentación de pensar que el jugar de un niño no es algo importante. Es importante el colegio, la academia, los estudios…pero ¿jugar? Eso puede parecernos secundario…
Nada más lejos de la realidad. Jugar es para un niño algo muy importante. Un niño juega para divertirse, sin ningún otro fin. Sin embargo, jugar tiene un gran fin que el niño no conoce: el desarrollo de sus capacidades. Es como si un niño “necesitara desarrollar una serie de capacidades”, y como si esa diversión por jugar existiera precisamente para eso, para fomentar que el niño haga lo que tiene que hacer para desarrollarse. O sea que jugar no sólo es divertido, sino que además es muy importante en el desarrollo del niño.
Los juguetes, como herramientas que permiten al niño disfrutar del juego, son muy importantes en este sentido. Así, es necesario escoger un juguete adecuado. ¿Cómo podemos saber qué juguete puede ser el adecuado? ¿A dónde podemos acudir para informarnos?
¿Cómo informarnos?
Desde el día 11 de diciembre hasta el día 5 de enero (ambos inclusive), en los hipermercados de Grupo Eroski podremos encontrar algo de información. Y es que en los hipermercados de Grupo Eroski, habrá a disposición de los clientes asesores pedagógicos que darán un servicio gratuito de información y asesoramiento personalizado sobre “la elección de juguetes”. Este servicio, lo vienen realizando desde hace algunos años, pero este año tiene algunas novedades. La diferencia fundamental con otros años para el usuario del servicio, es que el asesoramiento será no solamente de juguetes tradicionales, sino también sobre videojuegos y teléfonos móviles. Así que quien quiera informarse lo podrá hacer en los hipermercados del grupo, en las secciones de juguetes o videojuegos.
Podemos encontrar también esta guía en internet. Los juguetes que aparecen en ella, además de cumplir con la normativa, han sido estudiados desde el punto de vista pedagógico. Una herramienta, esta guía, que nos puede ser sin duda de utilidad.
Alguna cosa más
Algunas cosas que nos pueden ayudar a escoger los juguetes las podemos comentar de forma breve:
1) El juguete ha de ser divertido. No podemos comprar algo que el niño no quiera, porque sea pedagógico. El juego es una actividad que el niño realiza porque se divierte. El “motor” del juego es la diversión. Para el niño este es el único fin.
2) El juguete ha de ser seguro. Debe cumplir la normativa. El sello que lo garantiza tiene las letras CE. Además hemos de asegurarnos si el niño tiene menos de 3 años, que el juguete no tenga piezas sueltas que sean pequeñas y se las pueda tragar. Hemos de comprobar también que el juguete venga con normas de seguridad completas y claras, sobre todo si es un juguete eléctrico.
3) Que sea un juguete resistente.
4) No comprar pocos ni demasiados juguetes. Que los niños tengan juguetes es importante, pero un exceso puede provocar cierto desinterés.
5) Debido a que los diferentes juegos estimulan funciones diferentes, tendremos que ofrecerle una cierta variedad. El hecho de que le guste un cierto tipo de juguete, que no nos lleve a hacerle 3 regalos similares.
6) Los juguetes son para chicos y chicas por igual. Aunque los fabricantes y la publicidad vayan dirigidos hacia un sexo u otro, la actividad de jugar es una actividad espontánea, y así hay que entenderla. Así que no hay problema en que los niños jueguen con juguetes de niñas y las niñas con los de niños.
7) Es algo a tener en cuenta, la posibilidad que ofrezca el juego de jugar con los padres, para que los adultos lo compartan con sus hijos.
8) Es positivo que el juguete favorezca el juego con otros niños. ¿Es un juguete para jugar sólo o con otros niños?
9) La edad es algo también muy importante. Según la edad, la forma de jugar es diferente. Por ejemplo, de 0 a 2 años, el tipo de juego fundamental es el de ejercicio. Con este juego, el niño desarrolla sus capacidades sensoriales y motoras. Según crecen aparecen otros tipos de juego. Es necesario que el juego se adapte a la edad del niño, a su madurez y sus intereses. Sino, no sirve de nada. El niño no lo aprovecha, y pierde el interés por el juguete.
Observa
Como solemos hacer aquí, os propongo una pequeña experiencia. Observad a los niños cuando juegan. Si es pequeño veréis cómo practica un juego de ejercicio. Tira cosas, empuja un correpasillos… Según son más mayores empiezan con el juego simbólico. Comienzan a jugar con muñecos, juegan a médicos, dibujan sobre situaciones de la vida. Aparece también el juego de construcción (montar cosas) y los juegos de reglas (juegos complejos con reglas que hay que respetar). A partir de los 11 años el juego simbólico disminuye considerablemente. Veremos que los niños de más de 11 años juegan bastante menos a muñecos por ejemplo.
Todos los tipos de juego nos acompañan durante toda la vida, sin embargo los juegos de reglas son los que más se identifican con el adulto. Los videojuegos, por ejemplo, son todos juegos de reglas. Si os gusta el tema, atentos a “estas cosas”. Seguro que tenéis más de una oportunidad de verlo en el día a día.
Un par de cosas sobre los videojuegos
No voy a hablar tampoco en detalle sobre los videojuegos, pero sí que voy a romper una lanza a favor de los mismos. Un buen videojuego es tan educativo como un buen puzle. En su día nos supieron “vender muy bien” que unos juegos eran educativos y otros no. Pero esto realmente no es así. Y la peor parte se la llevan los videojuegos. Si bien es cierto que hay que usarlos de forma adecuada, un videojuego es algo muy educativo y que ayuda a los niños a estimular su capacidad.
Para más información ya sabéis donde podéis dirigiros. Espero que hagáis un buen regalo,…y que os gusten los que os toquen a vosotros :)
Nota: Algunas cosas dichas en este post hacen referencia al país de publicación (España), como lo referente a los puntos de información y lo referente al sello y normativa de seguridad. Es válido por lo tanto para este país lo dicho sobre el tema en el post. Disculpen las molestias.
El juego
Publicado por
Héctor
06 diciembre, 2007
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Psicología evolutiva,
relaciones humanas
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Comments: (2)
Hay que ver Clever
Este post es básicamente para recomendaros que veáis Clever. Es un programa de ciencia que echan los domingos a las seis de la tarde en tele 5.
No es un programa sesudo en el que se den explicaciones muy detalladas sobre ciencia. Es más bien un programa de entretenimiento en el que se hacen pequeñas experiencias y se da una pequeña explicación sobre ellas. Tal y como se haría en un museo de ciencia. Además se hace un concurso entre dos equipos de 2 concursantes cada uno, en el cual los participantes tienen que intentar dar con las respuestas correctas sobre los experimentos. Se plantea un dilema, los equipos responden lo que piensan que va a pasar y se hace el experimento a ver que sucede. Si os entretiene ver cosas sobre ciencia, es un programa interesante.
Yo la verdad es que lo vengo viendo desde que empezó, y la razón principal de que lo recomiende aquí, es que en cada programa ponen uno o dos experimentos relacionados con la psicología. Así que si os gusta la ciencia recreativa y sobre todo la psicología recreativa, en este programa encontraréis seguramente cosas que os interesen. No sé que pondrán a partir de ahora, pero en los 4 o 5 programas que llevan han puesto unas cuantas cosas sobre psicología.
Por ejemplo este domingo, usando un cuarto similar al del aula polivalente de la UD (con un espejo gracias al cual los psicólogos pueden observar sin ser vistos), hicieron el experimento de los bostezos contagiosos. Meten en esta "sala de espera" a un señor cuya única misión es bostezar, y 6 de cada 10 de los que están en la sala bostezan también. Otra prueba que hicieron el domingo es la del efecto Ringelmann.
En otros programas aparecieron más experimentos. En uno, mediante el uso de feromonas consiguieron que un montón de mujeres se quedaran junto a uno de 3 trillizos idénticos que estaban encerrados en cabinas. Hicieron la típica prueba de echarle feromonas a un trillizo de los 3 idénticos, y pidieron a un grupo de mujeres que se pusieran con quien se encontrasen más a gusto. La mayoría (menos 3) se pusieron con el que estaba rociado con feromonas.
También mostraron algunas ilusiones ópticas como las que hemos visto aquí y alguna cosa más. Así que a quien le interese, ya sabe. Domingo a las seis de la tarde en tele 5.
No es un programa sesudo en el que se den explicaciones muy detalladas sobre ciencia. Es más bien un programa de entretenimiento en el que se hacen pequeñas experiencias y se da una pequeña explicación sobre ellas. Tal y como se haría en un museo de ciencia. Además se hace un concurso entre dos equipos de 2 concursantes cada uno, en el cual los participantes tienen que intentar dar con las respuestas correctas sobre los experimentos. Se plantea un dilema, los equipos responden lo que piensan que va a pasar y se hace el experimento a ver que sucede. Si os entretiene ver cosas sobre ciencia, es un programa interesante.
Yo la verdad es que lo vengo viendo desde que empezó, y la razón principal de que lo recomiende aquí, es que en cada programa ponen uno o dos experimentos relacionados con la psicología. Así que si os gusta la ciencia recreativa y sobre todo la psicología recreativa, en este programa encontraréis seguramente cosas que os interesen. No sé que pondrán a partir de ahora, pero en los 4 o 5 programas que llevan han puesto unas cuantas cosas sobre psicología.
Por ejemplo este domingo, usando un cuarto similar al del aula polivalente de la UD (con un espejo gracias al cual los psicólogos pueden observar sin ser vistos), hicieron el experimento de los bostezos contagiosos. Meten en esta "sala de espera" a un señor cuya única misión es bostezar, y 6 de cada 10 de los que están en la sala bostezan también. Otra prueba que hicieron el domingo es la del efecto Ringelmann.
En otros programas aparecieron más experimentos. En uno, mediante el uso de feromonas consiguieron que un montón de mujeres se quedaran junto a uno de 3 trillizos idénticos que estaban encerrados en cabinas. Hicieron la típica prueba de echarle feromonas a un trillizo de los 3 idénticos, y pidieron a un grupo de mujeres que se pusieran con quien se encontrasen más a gusto. La mayoría (menos 3) se pusieron con el que estaba rociado con feromonas.
También mostraron algunas ilusiones ópticas como las que hemos visto aquí y alguna cosa más. Así que a quien le interese, ya sabe. Domingo a las seis de la tarde en tele 5.
¿Pocas luces?
¿Estáis pensando en comprar un coche? ¿Soléis poneros al volante de forma habitual? Entonces tal vez os interesen algunos aspectos relacionados con el tráfico y con la percepción que podrían incluso evitar muertes al volante.
El hecho de conducir, es como muchos otros un comportamiento aprendido. Es una habilidad en la que entran en juego diferentes capacidades cognitivas. Hay muchos aspectos en los que nos podemos centrar, pero en esta ocasión vamos a examinar algunos aspectos de la percepción. ¿Podría ser importante el estudio de la percepción en relación con el tráfico?
Es importante, o por lo menos eso parece. Y es que conocer algunas cosas sobre cómo procesamos la información visual puede venir muy bien. Por ejemplo, a la hora señalizar las carreteras. ¿Alguna vez habéis llegado a un cruce y había “demasiadas” señales? ¿Alguna vez encontrasteis señales verticales y pintadas en el suelo? Y no una, ni dos verticales, sino unas cuantas… Esto es algo que ¡no se debería hacer!. ¿Por qué? Porque es demasiada información como para actuar de forma rápida conforme a lo que nos indique la señal. Cuanto menor número de señales nos encontremos mejor.
De hecho creo que es algo que se intenta conseguir, reducir el número de señales en los puntos donde hay una sobre señalización injustificada.
Bueno, pero eso le corresponde a las autoridades públicas, pero ¿hay algo de lo que nos podamos enterar aquí que podamos hacer nosotros? Alguna cosa igual sí.
Es conocido que los objetos luminosos se suelen ver antes y mejor, ¿no? Sobre todo en sitios poco iluminados. Esa es la razón de que algunas señales sean luminosas y gran parte de la señalización de la carretera tenga elementos reflectantes. Y esa es la razón también de que ahora sea obligatorio llevar chalecos reflectantes al andar por la carretera.
Además es bien conocido que unos colores se ven mejor que otros, sobre todo en condiciones de poca iluminación. Por eso los chalecos reglamentarios son amarillo chillón. Una buena medida que podemos tomar es usar como dice la ley estos chalecos al andar por la carretera de noche (no subestimar su utilidad).
¿Podemos hacer algo más? Los conductores sí. Gran parte de los accidentes de tráfico se producen por no ver a otros coches o no ser visto. Sabiendo que unos colores se ven mejor que otros, si vamos a comprar un coche podemos comprarlo de un color que sea bien visible. Por ejemplo blanco. Aunque el color blanco es un color un poco sucio, creo que el seguro sale más barato. (No estoy seguro, pero creo que por tener menos probabilidad de tener un accidente, el color blanco facilita que el seguro sea más barato. Ante la duda siempre nos podemos informar antes de comprar el coche.)
Otra cosa que podemos hacer también y que es mucho más útil aún, es llevar las luces “de cruce” siempre encendidas, aunque no sea de noche. En muchos países de la UE es obligatorio llevar las luces encendidas todo el día. Aquí puede que pronto lo sea también. Las motos y algunos transportes públicos lo vienen haciendo desde hace tiempo. El problema de llevar las luces siempre encendidas es que se pueden consumir las baterías. Como alternativa se pueden usar las nuevas luces de bajo consumo. Pero lo que nunca deberíamos hacer, es esperar a encender las luces hasta el último momento, cuando anochece o cuando se reduce la visibilidad por lluvia u otras condiciones adversas. Por lo menos en estas condiciones hay que encender las luces de cruce siempre. Hemos de ver y ser vistos.
Parece ser que llevar las luces encendidas 24 horas podría salvar 200 vidas en España al año. En otros países europeos les ha ido bien con la medida. La pregunta es si en España, con todas las horas de sol que hay, sería una medida tan eficiente.
Un compañero ha iniciado una iniciativa ciudadana para concienciar a la gente de lo conveniente que es usar las luces de cruce para ser visto. Quien quiera más información puede entrar aquí. Es la página de este compañero que os menciono. En la misma explican todo con más detalle. Y quien quiera leer estudios que se han hecho sobre el tema puede hacerlo aquí. Y por último enlazar también este vídeo, que se encuentra también en la página que aparece arriba, y que ilustra bastante bien lo dicho.
Saludos y a conducir con cuidado ;)
El hecho de conducir, es como muchos otros un comportamiento aprendido. Es una habilidad en la que entran en juego diferentes capacidades cognitivas. Hay muchos aspectos en los que nos podemos centrar, pero en esta ocasión vamos a examinar algunos aspectos de la percepción. ¿Podría ser importante el estudio de la percepción en relación con el tráfico?
Es importante, o por lo menos eso parece. Y es que conocer algunas cosas sobre cómo procesamos la información visual puede venir muy bien. Por ejemplo, a la hora señalizar las carreteras. ¿Alguna vez habéis llegado a un cruce y había “demasiadas” señales? ¿Alguna vez encontrasteis señales verticales y pintadas en el suelo? Y no una, ni dos verticales, sino unas cuantas… Esto es algo que ¡no se debería hacer!. ¿Por qué? Porque es demasiada información como para actuar de forma rápida conforme a lo que nos indique la señal. Cuanto menor número de señales nos encontremos mejor.
De hecho creo que es algo que se intenta conseguir, reducir el número de señales en los puntos donde hay una sobre señalización injustificada.
Bueno, pero eso le corresponde a las autoridades públicas, pero ¿hay algo de lo que nos podamos enterar aquí que podamos hacer nosotros? Alguna cosa igual sí.
Es conocido que los objetos luminosos se suelen ver antes y mejor, ¿no? Sobre todo en sitios poco iluminados. Esa es la razón de que algunas señales sean luminosas y gran parte de la señalización de la carretera tenga elementos reflectantes. Y esa es la razón también de que ahora sea obligatorio llevar chalecos reflectantes al andar por la carretera.
Además es bien conocido que unos colores se ven mejor que otros, sobre todo en condiciones de poca iluminación. Por eso los chalecos reglamentarios son amarillo chillón. Una buena medida que podemos tomar es usar como dice la ley estos chalecos al andar por la carretera de noche (no subestimar su utilidad).
¿Podemos hacer algo más? Los conductores sí. Gran parte de los accidentes de tráfico se producen por no ver a otros coches o no ser visto. Sabiendo que unos colores se ven mejor que otros, si vamos a comprar un coche podemos comprarlo de un color que sea bien visible. Por ejemplo blanco. Aunque el color blanco es un color un poco sucio, creo que el seguro sale más barato. (No estoy seguro, pero creo que por tener menos probabilidad de tener un accidente, el color blanco facilita que el seguro sea más barato. Ante la duda siempre nos podemos informar antes de comprar el coche.)
Otra cosa que podemos hacer también y que es mucho más útil aún, es llevar las luces “de cruce” siempre encendidas, aunque no sea de noche. En muchos países de la UE es obligatorio llevar las luces encendidas todo el día. Aquí puede que pronto lo sea también. Las motos y algunos transportes públicos lo vienen haciendo desde hace tiempo. El problema de llevar las luces siempre encendidas es que se pueden consumir las baterías. Como alternativa se pueden usar las nuevas luces de bajo consumo. Pero lo que nunca deberíamos hacer, es esperar a encender las luces hasta el último momento, cuando anochece o cuando se reduce la visibilidad por lluvia u otras condiciones adversas. Por lo menos en estas condiciones hay que encender las luces de cruce siempre. Hemos de ver y ser vistos.
Parece ser que llevar las luces encendidas 24 horas podría salvar 200 vidas en España al año. En otros países europeos les ha ido bien con la medida. La pregunta es si en España, con todas las horas de sol que hay, sería una medida tan eficiente.
Un compañero ha iniciado una iniciativa ciudadana para concienciar a la gente de lo conveniente que es usar las luces de cruce para ser visto. Quien quiera más información puede entrar aquí. Es la página de este compañero que os menciono. En la misma explican todo con más detalle. Y quien quiera leer estudios que se han hecho sobre el tema puede hacerlo aquí. Y por último enlazar también este vídeo, que se encuentra también en la página que aparece arriba, y que ilustra bastante bien lo dicho.
Saludos y a conducir con cuidado ;)
Neutralizando al homúnculo
Los que estudiamos en algún momento de nuestra formación las teorías de la percepción humana sin duda hemos oído hablar de los famosos "homúnculos". De hecho, se ha mencionado esta palabra en algún artículo previo en este blog, pero nunca me había detenido a explicar qué es lo que entendemos por "teorías homunculares" y por qué debemos evitarlas a toda costa. Pues bien, ha llegado el momento de rellenar esta pequeña laguna. Hoy me toca hacer de abogado del diablo y desvariar un poquito. Lo haré lo mejor que pueda, aunque no será fácil.
Publicado por
Fernando Blanco
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historia de la psicología,
percepción,
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La memoria de los pájaros
Artículo original de Miguel Ángel Vadillo y Helena Matute (Universidad de Deusto, Bilbao), escrito en el año 2003.
Los pájaros, exceptuando los que están en jaulas, como los peces, exceptuando los que están en peceras, viven en un mundo inmenso. ¿Cómo podrían sobrevivir sin recordar dónde han estado ya antes, dónde encontrar comida, o qué tipo de peligros les conviene evitar? ¿Se limitan a ir de un sitio a otro al azar, guiados quizás por sus instintos, y a picotear todo aquello que tenga aspecto comestible? ¿Cómo podríamos averiguarlo? Quizá podríamos observar a una serie de pájaros en su medio natural, colocarles una anillas para saber cuáles vuelven a un mismo lugar y con qué frecuencia lo hacen. Pero, ¿sería esto un indicador de que vuelven porque recuerdan el sitio o precisamente un indicador de que vuelven porque ya no recuerdan haber estado allí antes?
Publicado por
Fernando Blanco
25 noviembre, 2007
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La masa
“Era verano, y estábamos todos disfrutando de unas buenas vacaciones en un campamento en el norte de España. Uno de esos donde los adolescentes pasan el verano. Sí, uno de esos donde se organizan actividades y uno se lo pasa pirata.
El edificio donde residimos durante aquellos 15 días era un viejo caserón. Se parecía bastante a los que salen en las películas de terror. Dada esta circunstancia, a los monitores se les ocurrió organizar un pasaje del terror. Una buena idea, ¿no?
Se organizó un grupo, escogiendo unos chicos al azar, y esos serían los actores del caserón encantado. A los demás nos tocaba la difícil y agotadora tarea de disfrutarlo.
Una vez pasadas unas semanas, ya con todo preparado, llegó la noche de la gran velada. Nos organizaron en grupos pequeños y comenzó la vuelta por todo el caserón.
El caso, es que nada más empezar la atracción, te hacían esperar unos 5 minutos en la más absoluta oscuridad en un cuarto hecho de piedra que era un poco tétrico.
A uno, mientras estábamos allí a oscuras, no se le ocurrió otra cosa que gritar con todas sus fuerzas tras pasar medio minuto. Gritar como si estuviera muy asustado. ¿Os imagináis? Empezaron todos a gritar (sobre todo se oían voces de chicas), y de los cinco minutos que estuvimos allí se pasaron unos 3 minutos gritando :)
El caso es que lo que fue un grito para asustar a la gente de nuestro alrededor, resultó ser un grito que duró 3 minutos…”
Y ¿a qué viene este cuento? Pues viene muy bien para hablar sobre las masas. ¿Qué son las masas? Son agrupaciones de personas con gran número de individuos. Y es que las personas en masa nos comportamos de forma ligeramente diferente. ¿Cómo de diferente? Cuando formamos parte de un “gran grupo” las cosas cambian ligeramente para muchos. Y es que el comportamiento de una masa es en cierta medida arriesgado. La masa pierde el miedo a las consecuencias negativas de sus acciones en gran parte, lo cual es algo muy peligroso. Los individuos están dentro de un “gran grupo”, así que en cierto sentido se encuentran en el anonimato. A esto le añadimos una cierta impulsividad que aparece favorecida en los integrantes de una masa y tenemos una mezcla explosiva. También se da un cierto contagio emocional en los integrantes de la muchedumbre. Por eso es importante no asustar a una masa. No sé donde fue, pero a alguien se le ocurrió gastar una broma pesada gritando en alto la palabra “bomba” en un lugar lleno de gente. La gente empezó a asustarse y hubo quien murió por la broma. ¿Os imagináis lo que tiene que ser eso? Todo el mundo corriendo para salvar su vida…¿O pensáis que alguien se va a acercar a ver si la amenaza es cierta?
En las masas, suelen verse también comportamientos de imitación. El comportamiento de los demás en la masa es imitado, y es además una fuente de información importante.
Aquí podemos ver un vídeo interesante sobre el tema.
Y por cierto, acordándome de este post que escribió Fernando, sobre un tema también de psicología social, he encontrado este vídeo sobre una experiencia en la calle que puede ser interesante para ilustrar lo dicho por él. Este es el vídeo. Afortunadamente no tardan mucho en ayudar a la chica. Aunque también podemos ver quienes pasan de largo…
Bueno, esto es todo para este post. Lo dicho aquí lo podréis observar en alguna ocasión seguramente en el futuro. Al contrario que en otros post, en este por razones evidentes NO PROBÉIS, sólo OBSERVAR cuando ocurra de forma espontánea.
Saludos
El edificio donde residimos durante aquellos 15 días era un viejo caserón. Se parecía bastante a los que salen en las películas de terror. Dada esta circunstancia, a los monitores se les ocurrió organizar un pasaje del terror. Una buena idea, ¿no?
Se organizó un grupo, escogiendo unos chicos al azar, y esos serían los actores del caserón encantado. A los demás nos tocaba la difícil y agotadora tarea de disfrutarlo.
Una vez pasadas unas semanas, ya con todo preparado, llegó la noche de la gran velada. Nos organizaron en grupos pequeños y comenzó la vuelta por todo el caserón.
El caso, es que nada más empezar la atracción, te hacían esperar unos 5 minutos en la más absoluta oscuridad en un cuarto hecho de piedra que era un poco tétrico.
A uno, mientras estábamos allí a oscuras, no se le ocurrió otra cosa que gritar con todas sus fuerzas tras pasar medio minuto. Gritar como si estuviera muy asustado. ¿Os imagináis? Empezaron todos a gritar (sobre todo se oían voces de chicas), y de los cinco minutos que estuvimos allí se pasaron unos 3 minutos gritando :)
El caso es que lo que fue un grito para asustar a la gente de nuestro alrededor, resultó ser un grito que duró 3 minutos…”
Y ¿a qué viene este cuento? Pues viene muy bien para hablar sobre las masas. ¿Qué son las masas? Son agrupaciones de personas con gran número de individuos. Y es que las personas en masa nos comportamos de forma ligeramente diferente. ¿Cómo de diferente? Cuando formamos parte de un “gran grupo” las cosas cambian ligeramente para muchos. Y es que el comportamiento de una masa es en cierta medida arriesgado. La masa pierde el miedo a las consecuencias negativas de sus acciones en gran parte, lo cual es algo muy peligroso. Los individuos están dentro de un “gran grupo”, así que en cierto sentido se encuentran en el anonimato. A esto le añadimos una cierta impulsividad que aparece favorecida en los integrantes de una masa y tenemos una mezcla explosiva. También se da un cierto contagio emocional en los integrantes de la muchedumbre. Por eso es importante no asustar a una masa. No sé donde fue, pero a alguien se le ocurrió gastar una broma pesada gritando en alto la palabra “bomba” en un lugar lleno de gente. La gente empezó a asustarse y hubo quien murió por la broma. ¿Os imagináis lo que tiene que ser eso? Todo el mundo corriendo para salvar su vida…¿O pensáis que alguien se va a acercar a ver si la amenaza es cierta?
En las masas, suelen verse también comportamientos de imitación. El comportamiento de los demás en la masa es imitado, y es además una fuente de información importante.
Aquí podemos ver un vídeo interesante sobre el tema.
Y por cierto, acordándome de este post que escribió Fernando, sobre un tema también de psicología social, he encontrado este vídeo sobre una experiencia en la calle que puede ser interesante para ilustrar lo dicho por él. Este es el vídeo. Afortunadamente no tardan mucho en ayudar a la chica. Aunque también podemos ver quienes pasan de largo…
Bueno, esto es todo para este post. Lo dicho aquí lo podréis observar en alguna ocasión seguramente en el futuro. Al contrario que en otros post, en este por razones evidentes NO PROBÉIS, sólo OBSERVAR cuando ocurra de forma espontánea.
Saludos
Videncia o evidencia
A riesgo de repetirme, como parece ser que el tema de los adivinos es un tema que interesa, he pensado en escribir este post. Algunas de las cosas se han dicho en comentarios del post anterior y otras son nuevas. Espero que os resulte un post entretenido.
Introducción
Parece ser que hay profesionales que aseguran tener la facultad de adivinar el futuro. Es más, aseguran que podrán decirnos cosas sobre nosotros mismos, para que podamos conocernos mejor. Y además lo consiguen solamente con una sesión de…¿media hora?
¿Sorprendente verdad? ¿Y cómo consiguen tales proezas? Pues mirando las líneas de tú mano, mediante una baraja de cartas o mirando la posición de los planetas entre otras. Dependiendo de la disciplina mágica en la que estén curtidos. ¿Podrán realmente hacer algo así? Aquí van algunas reflexiones para compartir sobre este tema que da tanto que hablar. Reflexiones que reflejan mi punto de vista, y a través de las cuales iré intentando buscar explicaciones alternativas a estos “fenómenos mágicos”.
Ilusionismo y poderes mentales
En el post anterior sobre el asunto pudimos ver cómo mediante las técnicas que usan los ilusionistas, se pueden reproducir al menos en apariencia, cosas que hacen quienes afirman poseer “poderes mentales”. De hecho hay una rama del ilusionismo que se dedica a eso. Los ilusionistas la llaman “mentalismo” (no confundir con el significado de esta misma palabra fuera del ámbito del ilusionismo).
No esperamos ver que alguien realmente consiga mover con la mente un objeto, o que adivine “algo” sobre nosotros. Así que el hecho de tener la experiencia de que una persona pueda hacer este tipo de cosas es impresionante. Si uno está acostumbrado a ver las cosas de las que son capaces los prestidigitadores, tal vez nos resulte algo más normal.
Pero fuera de un escenario, alguien que no está familiarizado con los trucos de magia y que sea medianamente crédulo, puede quedar impresionado con un par de trucos sencillos. No olvidemos que “la experiencia es altamente persuasiva”. Si veo que alguien puede “adivinar realmente”, estaré más dispuesto a creer que su habilidad es cierta, que si solamente me lo cuenta.
Cuando estos “trucos” se usan para entretener al personal es algo estupendo. El “pero” viene cuando quien conoce estos métodos, los utiliza en su propio beneficio para hacer creer a otros que lo que están viendo es algo real. Así que aunque lo que presenciemos sea algo que parece real, aprendamos a desconfiar de “los poderes mentales que tienen otros” :)
Estadística
La estadística también puede ser un factor clave. Hay algunas cosas que nos pueden parecer poco probables, pero que realmente no lo son tanto. No sé si será cierto, porque no hice la prueba de comprobarlo, pero como ejemplo servirá. Y es que leí en algún sitio que los hombres, al ser más activos de jóvenes, es muy probable que tengan alguna cicatriz en una de sus dos rodillas por culpa de alguna caída. Así un adivino puede empezar diciendo…”usted tiene una cicatriz en la rodilla, veo que por alguna caída”, y acabar relacionando este hecho con la predicción.
Otro ejemplo que he leído del uso de la estadística, tiene que ver con alguien que salió por la tele por lo visto diciendo a los telespectadores que se concentrasen en “fundir una bombilla en su casa”. Si lo conseguían les pedía que llamasen a la tele. El caso es que se recibieron muchas llamadas de gente que supuestamente había conseguido fundir la bombilla con sus “poderes mentales”.
Pero teniendo en cuenta la cantidad de gente que está viendo el programa, estadísticamente…¿no es normal que se fundan algunas bombillas? :)
Sin irnos a casos tan extremos, podemos apreciar cómo un adivino se sirve de la estadística de forma más frecuente. Por ejemplo, si voy a hacerle una predicción a una persona que vive en Madrid, podré decirle algo así: veo una mujer de piedra sobre un carro, una plaza…sí claro “¡La Cibeles!”. Seguro que si no vives en Madrid tienes menos probabilidades de pasar por allí.
Incluso pueden trabajar con probabilidades asociadas a una edad. El otro día por ejemplo, salió por la tele un profesional echando las cartas. Y la persona que llamaba preguntó por su hija que tendría unos 18 años. Cuando le preguntó a ver si tenía novio, el profesional la contestó que “en alguna persona se había fijado su hija, y que si no lo tiene, está ahí tanteando”. ¡No! Una persona con 18 años que se ha fijado en un chico…¿alguna vez vieron algo parecido?
Y así, de muchas formas, la estadística puede ser un fiel aliado del adivino.
Efecto Barnum o efecto Forer
El efecto Barnum lo pudimos ver en el post anterior. Por lo visto afirmaciones relacionadas con la personalidad que son generales y vagas, y válidas para todo el mundo, al leerlas las asumimos como propias si creemos que van dirigidas a nosotros. Esto es el efecto Forer.
Este efecto puede explicar parte del proceso de la adivinación.
Si lo que nos dicen son cosas positivas de nosotros, estaremos más dispuestos a creérnoslas, al fin y al cabo a nadie le amarga un dulce.
Es importante también que pensemos que esas afirmaciones van dirigidas solamente a nosotros. No es lo mismo el horóscopo para todos los virgo, que una lectura personalizada. Estaremos más dispuestos a creernos lo que nos digan, si nos hacen una lectura personalizada.
A esto le podemos añadir predicciones ambiguas usando un poco de estadística y un poco de lectura fría.
Preguntas que no parecen preguntas
Afirmaciones con cierta musicalidad de pregunta, pero que no parecen serlo, son habituales también entre quienes aseguran leer el futuro. Así nos puede dar la impresión de que adivinan, pero realmente somos nosotros quienes se lo contamos.
Comunicación no verbal y la lectura fría
La comunicación no verbal podría ser usada también por aquellas personas que se dedican a adivinar cosas. En esta excelente página
que nos pasó Awen el Bardo, se puede conocer de forma rápida cómo consiguen los adivinos llevar a cabo la “lectura fría”, técnica usada también por los ilusionistas por cierto.
¿Qué queremos?
No olvidemos también, que es importante lo que la persona quiera. Si uno quiere creer en la astrología, le gusta el tema, es muy probable que le parezca algo excelente.
De hecho para persuadir a alguien, antes que buenos argumentos es mejor tener argumentos que agraden a la persona persuadida.
Y es que a veces lo que “queremos” va antes, y las razones después. Un ejemplo bastante ilustrativo puede ser un partido de fútbol. En numerosas ocasiones podremos ver cómo ante un penalti dudoso, la opinión de las personas depende del equipo al que pertenecen, más que de cualquier apreciación objetiva. Si somos forofos del “equipo de los astrólogos”, puede que incluso nos siente mal que pongan en duda algo tan importante para nosotros.
Buscando pruebas
Parece ser que cuando tenemos “nuestra propia teoría” sobre “lo que sea”, buscamos evidencias que la confirmen y no tanto fallos que la desmientan. Así que si creemos que el adivino “adivina”, buscaremos “aciertos” y no fallos. Además, después no recordaremos las cosas tal y como pasaron. Recordaremos aquellos detalles que confirmaban nuestra hipótesis. Y los que la contradecían, además de no haberles prestado atención, es muy posible que queden olvidados. Además como aparentemente no hay fallos debido a la ambigüedad de las afirmaciones, minimizamos aquello que puede hacernos pensar que estamos equivocados.
Seguramente la distorsión sea bastante mayor de lo que imaginamos. Al final si uno cree, seguramente saldrá diciendo que le adivinaron todo. Y si uno no cree “realmente”, lo más seguro es que salga pensando que todo tiene explicación natural.
Ambigüedad
Aunque esté en cierto sentido implícito al hablar del efecto Barnum, conviene destacar la ambigüedad como algo esencial. Buscando confirmación de las predicciones (algo con lo que relacionarlo) es fácil encontrar algún suceso de entre “todos los que nos ocurran” que pueda encajar bien con una afirmación ambigua. Es pura estadística y búsqueda de algo que encaje. Algo de “todo lo que nos ha pasado” seguro que encaja bien. Las afirmaciones ambiguas permiten encajar precisamente con muchas cosas diferentes, en las que “poder confirmar” la predicción.
Sobre el tarot (centrándonos un poco aquí)
La palabra tarot por lo visto debe de venir del egipcio y significa irónicamente algo así como “camino hacia la verdad”. Hay diferentes disciplinas de adivinación, pero hablaré un poco más sobre ésta. Las demás tienen explicación similar.
¿En que se basa el tarot? El tarot es realmente una teoría seudo científica sobre el inconsciente. Se supone que es el inconsciente del adivino es el que va a conseguir “adivinar”. Las cartas en teoría son un mero instrumento para este fin.
Se supone que el adivino debe barajar las cartas, cosa muy importante en el proceso de adivinación. Y al hacer esto las cartas “no se mueven al azar”. Por lo que comentan los partidarios del tarot, es “nuestro inconsciente” el que al mezclar el mazo ya está adivinando, colocando las cartas de forma inconsciente (es decir, que colocamos las cartas al barajar guiados por nuestro inconsciente: ahí empieza ya la adivinación).
Luego se tiran las cartas y en base a lo que salga y lo que añade nuestro inconsciente al interpretar, conseguiremos una buena adivinación, como los “grandes adivinos”.
Al hacer tiradas encontramos a Forer
A esta bonita teoría le podemos encontrar una explicación alternativa fácilmente con lo anteriormente explicado.
Sin meterme mucho, algunas cosas sobresalientes... Para empezar el significado de cada carta es una afirmación general ambigua, parecidas a las que se hacen en el “efecto Forer”. Las cartas tienen un significado, cada carta uno o dos diferentes. Los significados son afirmaciones ambiguas sobre nuestra personalidad o predicciones ambiguas. Así el adivino, después de hacer una tirada tiene ya unas cuantas cosas para decir, ¿no os parece? Y todas, frases que valdrían para la mayoría.
Hay diferentes tipos de tiradas usando las mismas cartas con los mismos significados. ¿En que se diferencia una tirada de otra? En la forma en que se ponen las cartas encima de la mesa. Por ejemplo, en un tipo de tirada concreta, se ponen 3 cartas en fila, luego debajo otras 3 y más abajo otras 3. O sea 3 filas de 3 cartas cada una. Tenemos 9 cartas con un significado cada una.
Además los lugares en que caen las cartas significan cosas. Así por ejemplo, el primer lugar puede corresponder al “amor”, y la carta que caiga allí nos dirá algo sobre el amor.
¿Saben cuales son las preocupaciones de tipo personal más frecuentes de las personas? Pues amor, trabajo y salud. “Casualmente” en la tirada de 9 cartas que acabo de describir, los 3 primeros lugares representarían amor, trabajo y salud. Ahí caen 3 cartas con un significado cada una, que son frases ambiguas y generales.
La cosa vendría a ser así. Si me cae el as de bastos (que significa comienzo de algo nuevo) en el lugar del amor, el adivino puede empezar: “Estás pensando en alguien (con media pregunta, y depende la reacción…), veo que empiezas a fijarte en alguien, de quien empiezas a sentir algo”.
Y así con nueve frasecitas. El resto se lo podemos dejar a las habilidades del adivino y lo bien que se le dé sacar información.
Críticas a los métodos de los adivinos
Para empezar, preguntar si no les parece una explicación más razonable la alternativa, que el hecho de suponer que realmente tienen “poderes mágicos” estos señores. O la habilidad por ejemplo en el caso del Tarot de interpretar los símbolos desde el subconsciente. Por si esto fuera poco, veamos algunas contradicciones y afirmaciones que se hacen por parte de adivinos.
Según los partidarios de esta disciplina, el tarot es una… “ciencia de la adivinación”. Es curiosa esta postura, porque adivinar es según el RAE:
“Predecir lo futuro o descubrir lo oculto, por medio de agüeros o sortilegios”
O sea que viene a ser predecir el futuro mediante la videncia; es decir, predecir hechos por sí mismos. Porque a uno le vienen a la cabeza o algo así. Eso no tiene nada que ver con la ciencia que se basa en la experimentación.
O sea que es una contradicción en sí misma. Por una parte los partidarios de este tipo de cosas rechazan hacer experimentos y por otra llaman a sus disciplinas “ciencias ocultas”. ¡Y tan ocultas!
Por si eso no fuera suficiente podemos encontrar en esta página la declaración de un señor que se dedicaba a hacer “lectura fría” en una línea telefónica de pago. Es especialmente interesante lo que cuenta este señor.
No solamente se le pueden encontrar explicaciones alternativas más que razonables, sino que además los “principios de la astrología “, entran en conflicto con algunos principios básicos de la física como podemos encontrar aquí.
Y para acabar citaros también este estupendo post sobre astrología donde dan muy buenas razones para decir que no a esta disciplina.
Conclusión
Quien propone un método nuevo para prestar un servicio a la sociedad, tiene la responsabilidad de demostrar que lo que ofrece funciona “realmente”. ¿Los adivinos lo hacen? No veo ningún interés por parte de los adivinos en hacer nada de esto. Pero no se duda al decir que el tarot o la astrología son ciencias, cuando precisamente la ciencia se basa en la evidencia.
Existen explicaciones alternativas muy ilustrativas de lo que hacen los adivinos sin tener que recurrir a la suposición de que realmente adivinan algo. Por si eso fuera poco, algunos supuestos de algunas “ciencias ocultas” contradicen principios elementales de la física.
¿Qué garantías hay de que realmente “adivinen”? La respuesta es ninguna. Es posible que no podamos demostrar que el tarot no funciona, pero tampoco podemos demostrar que el Yeti no existe. Ahora, ante la siguiente pregunta… ¿Qué garantías dan los adivinos? La respuesta es ninguna. ¿Qué explicación les parece más probable? Probablemente en la mayoría de los casos (seguramente todos), lo que ocurre entre el adivino y el cliente es producto de la imaginación del cliente, y puede que también de la del adivino (ya que es posible que el adivino se crea también que su método funciona aun sin ser así realmente).
Introducción
Parece ser que hay profesionales que aseguran tener la facultad de adivinar el futuro. Es más, aseguran que podrán decirnos cosas sobre nosotros mismos, para que podamos conocernos mejor. Y además lo consiguen solamente con una sesión de…¿media hora?
¿Sorprendente verdad? ¿Y cómo consiguen tales proezas? Pues mirando las líneas de tú mano, mediante una baraja de cartas o mirando la posición de los planetas entre otras. Dependiendo de la disciplina mágica en la que estén curtidos. ¿Podrán realmente hacer algo así? Aquí van algunas reflexiones para compartir sobre este tema que da tanto que hablar. Reflexiones que reflejan mi punto de vista, y a través de las cuales iré intentando buscar explicaciones alternativas a estos “fenómenos mágicos”.
Ilusionismo y poderes mentales
En el post anterior sobre el asunto pudimos ver cómo mediante las técnicas que usan los ilusionistas, se pueden reproducir al menos en apariencia, cosas que hacen quienes afirman poseer “poderes mentales”. De hecho hay una rama del ilusionismo que se dedica a eso. Los ilusionistas la llaman “mentalismo” (no confundir con el significado de esta misma palabra fuera del ámbito del ilusionismo).
No esperamos ver que alguien realmente consiga mover con la mente un objeto, o que adivine “algo” sobre nosotros. Así que el hecho de tener la experiencia de que una persona pueda hacer este tipo de cosas es impresionante. Si uno está acostumbrado a ver las cosas de las que son capaces los prestidigitadores, tal vez nos resulte algo más normal.
Pero fuera de un escenario, alguien que no está familiarizado con los trucos de magia y que sea medianamente crédulo, puede quedar impresionado con un par de trucos sencillos. No olvidemos que “la experiencia es altamente persuasiva”. Si veo que alguien puede “adivinar realmente”, estaré más dispuesto a creer que su habilidad es cierta, que si solamente me lo cuenta.
Cuando estos “trucos” se usan para entretener al personal es algo estupendo. El “pero” viene cuando quien conoce estos métodos, los utiliza en su propio beneficio para hacer creer a otros que lo que están viendo es algo real. Así que aunque lo que presenciemos sea algo que parece real, aprendamos a desconfiar de “los poderes mentales que tienen otros” :)
Estadística
La estadística también puede ser un factor clave. Hay algunas cosas que nos pueden parecer poco probables, pero que realmente no lo son tanto. No sé si será cierto, porque no hice la prueba de comprobarlo, pero como ejemplo servirá. Y es que leí en algún sitio que los hombres, al ser más activos de jóvenes, es muy probable que tengan alguna cicatriz en una de sus dos rodillas por culpa de alguna caída. Así un adivino puede empezar diciendo…”usted tiene una cicatriz en la rodilla, veo que por alguna caída”, y acabar relacionando este hecho con la predicción.
Otro ejemplo que he leído del uso de la estadística, tiene que ver con alguien que salió por la tele por lo visto diciendo a los telespectadores que se concentrasen en “fundir una bombilla en su casa”. Si lo conseguían les pedía que llamasen a la tele. El caso es que se recibieron muchas llamadas de gente que supuestamente había conseguido fundir la bombilla con sus “poderes mentales”.
Pero teniendo en cuenta la cantidad de gente que está viendo el programa, estadísticamente…¿no es normal que se fundan algunas bombillas? :)
Sin irnos a casos tan extremos, podemos apreciar cómo un adivino se sirve de la estadística de forma más frecuente. Por ejemplo, si voy a hacerle una predicción a una persona que vive en Madrid, podré decirle algo así: veo una mujer de piedra sobre un carro, una plaza…sí claro “¡La Cibeles!”. Seguro que si no vives en Madrid tienes menos probabilidades de pasar por allí.
Incluso pueden trabajar con probabilidades asociadas a una edad. El otro día por ejemplo, salió por la tele un profesional echando las cartas. Y la persona que llamaba preguntó por su hija que tendría unos 18 años. Cuando le preguntó a ver si tenía novio, el profesional la contestó que “en alguna persona se había fijado su hija, y que si no lo tiene, está ahí tanteando”. ¡No! Una persona con 18 años que se ha fijado en un chico…¿alguna vez vieron algo parecido?
Y así, de muchas formas, la estadística puede ser un fiel aliado del adivino.
Efecto Barnum o efecto Forer
El efecto Barnum lo pudimos ver en el post anterior. Por lo visto afirmaciones relacionadas con la personalidad que son generales y vagas, y válidas para todo el mundo, al leerlas las asumimos como propias si creemos que van dirigidas a nosotros. Esto es el efecto Forer.
Este efecto puede explicar parte del proceso de la adivinación.
Si lo que nos dicen son cosas positivas de nosotros, estaremos más dispuestos a creérnoslas, al fin y al cabo a nadie le amarga un dulce.
Es importante también que pensemos que esas afirmaciones van dirigidas solamente a nosotros. No es lo mismo el horóscopo para todos los virgo, que una lectura personalizada. Estaremos más dispuestos a creernos lo que nos digan, si nos hacen una lectura personalizada.
A esto le podemos añadir predicciones ambiguas usando un poco de estadística y un poco de lectura fría.
Preguntas que no parecen preguntas
Afirmaciones con cierta musicalidad de pregunta, pero que no parecen serlo, son habituales también entre quienes aseguran leer el futuro. Así nos puede dar la impresión de que adivinan, pero realmente somos nosotros quienes se lo contamos.
Comunicación no verbal y la lectura fría
La comunicación no verbal podría ser usada también por aquellas personas que se dedican a adivinar cosas. En esta excelente página
que nos pasó Awen el Bardo, se puede conocer de forma rápida cómo consiguen los adivinos llevar a cabo la “lectura fría”, técnica usada también por los ilusionistas por cierto.
¿Qué queremos?
No olvidemos también, que es importante lo que la persona quiera. Si uno quiere creer en la astrología, le gusta el tema, es muy probable que le parezca algo excelente.
De hecho para persuadir a alguien, antes que buenos argumentos es mejor tener argumentos que agraden a la persona persuadida.
Y es que a veces lo que “queremos” va antes, y las razones después. Un ejemplo bastante ilustrativo puede ser un partido de fútbol. En numerosas ocasiones podremos ver cómo ante un penalti dudoso, la opinión de las personas depende del equipo al que pertenecen, más que de cualquier apreciación objetiva. Si somos forofos del “equipo de los astrólogos”, puede que incluso nos siente mal que pongan en duda algo tan importante para nosotros.
Buscando pruebas
Parece ser que cuando tenemos “nuestra propia teoría” sobre “lo que sea”, buscamos evidencias que la confirmen y no tanto fallos que la desmientan. Así que si creemos que el adivino “adivina”, buscaremos “aciertos” y no fallos. Además, después no recordaremos las cosas tal y como pasaron. Recordaremos aquellos detalles que confirmaban nuestra hipótesis. Y los que la contradecían, además de no haberles prestado atención, es muy posible que queden olvidados. Además como aparentemente no hay fallos debido a la ambigüedad de las afirmaciones, minimizamos aquello que puede hacernos pensar que estamos equivocados.
Seguramente la distorsión sea bastante mayor de lo que imaginamos. Al final si uno cree, seguramente saldrá diciendo que le adivinaron todo. Y si uno no cree “realmente”, lo más seguro es que salga pensando que todo tiene explicación natural.
Ambigüedad
Aunque esté en cierto sentido implícito al hablar del efecto Barnum, conviene destacar la ambigüedad como algo esencial. Buscando confirmación de las predicciones (algo con lo que relacionarlo) es fácil encontrar algún suceso de entre “todos los que nos ocurran” que pueda encajar bien con una afirmación ambigua. Es pura estadística y búsqueda de algo que encaje. Algo de “todo lo que nos ha pasado” seguro que encaja bien. Las afirmaciones ambiguas permiten encajar precisamente con muchas cosas diferentes, en las que “poder confirmar” la predicción.
Sobre el tarot (centrándonos un poco aquí)
La palabra tarot por lo visto debe de venir del egipcio y significa irónicamente algo así como “camino hacia la verdad”. Hay diferentes disciplinas de adivinación, pero hablaré un poco más sobre ésta. Las demás tienen explicación similar.
¿En que se basa el tarot? El tarot es realmente una teoría seudo científica sobre el inconsciente. Se supone que es el inconsciente del adivino es el que va a conseguir “adivinar”. Las cartas en teoría son un mero instrumento para este fin.
Se supone que el adivino debe barajar las cartas, cosa muy importante en el proceso de adivinación. Y al hacer esto las cartas “no se mueven al azar”. Por lo que comentan los partidarios del tarot, es “nuestro inconsciente” el que al mezclar el mazo ya está adivinando, colocando las cartas de forma inconsciente (es decir, que colocamos las cartas al barajar guiados por nuestro inconsciente: ahí empieza ya la adivinación).
Luego se tiran las cartas y en base a lo que salga y lo que añade nuestro inconsciente al interpretar, conseguiremos una buena adivinación, como los “grandes adivinos”.
Al hacer tiradas encontramos a Forer
A esta bonita teoría le podemos encontrar una explicación alternativa fácilmente con lo anteriormente explicado.
Sin meterme mucho, algunas cosas sobresalientes... Para empezar el significado de cada carta es una afirmación general ambigua, parecidas a las que se hacen en el “efecto Forer”. Las cartas tienen un significado, cada carta uno o dos diferentes. Los significados son afirmaciones ambiguas sobre nuestra personalidad o predicciones ambiguas. Así el adivino, después de hacer una tirada tiene ya unas cuantas cosas para decir, ¿no os parece? Y todas, frases que valdrían para la mayoría.
Hay diferentes tipos de tiradas usando las mismas cartas con los mismos significados. ¿En que se diferencia una tirada de otra? En la forma en que se ponen las cartas encima de la mesa. Por ejemplo, en un tipo de tirada concreta, se ponen 3 cartas en fila, luego debajo otras 3 y más abajo otras 3. O sea 3 filas de 3 cartas cada una. Tenemos 9 cartas con un significado cada una.
Además los lugares en que caen las cartas significan cosas. Así por ejemplo, el primer lugar puede corresponder al “amor”, y la carta que caiga allí nos dirá algo sobre el amor.
¿Saben cuales son las preocupaciones de tipo personal más frecuentes de las personas? Pues amor, trabajo y salud. “Casualmente” en la tirada de 9 cartas que acabo de describir, los 3 primeros lugares representarían amor, trabajo y salud. Ahí caen 3 cartas con un significado cada una, que son frases ambiguas y generales.
La cosa vendría a ser así. Si me cae el as de bastos (que significa comienzo de algo nuevo) en el lugar del amor, el adivino puede empezar: “Estás pensando en alguien (con media pregunta, y depende la reacción…), veo que empiezas a fijarte en alguien, de quien empiezas a sentir algo”.
Y así con nueve frasecitas. El resto se lo podemos dejar a las habilidades del adivino y lo bien que se le dé sacar información.
Críticas a los métodos de los adivinos
Para empezar, preguntar si no les parece una explicación más razonable la alternativa, que el hecho de suponer que realmente tienen “poderes mágicos” estos señores. O la habilidad por ejemplo en el caso del Tarot de interpretar los símbolos desde el subconsciente. Por si esto fuera poco, veamos algunas contradicciones y afirmaciones que se hacen por parte de adivinos.
Según los partidarios de esta disciplina, el tarot es una… “ciencia de la adivinación”. Es curiosa esta postura, porque adivinar es según el RAE:
“Predecir lo futuro o descubrir lo oculto, por medio de agüeros o sortilegios”
O sea que viene a ser predecir el futuro mediante la videncia; es decir, predecir hechos por sí mismos. Porque a uno le vienen a la cabeza o algo así. Eso no tiene nada que ver con la ciencia que se basa en la experimentación.
O sea que es una contradicción en sí misma. Por una parte los partidarios de este tipo de cosas rechazan hacer experimentos y por otra llaman a sus disciplinas “ciencias ocultas”. ¡Y tan ocultas!
Por si eso no fuera suficiente podemos encontrar en esta página la declaración de un señor que se dedicaba a hacer “lectura fría” en una línea telefónica de pago. Es especialmente interesante lo que cuenta este señor.
No solamente se le pueden encontrar explicaciones alternativas más que razonables, sino que además los “principios de la astrología “, entran en conflicto con algunos principios básicos de la física como podemos encontrar aquí.
Y para acabar citaros también este estupendo post sobre astrología donde dan muy buenas razones para decir que no a esta disciplina.
Conclusión
Quien propone un método nuevo para prestar un servicio a la sociedad, tiene la responsabilidad de demostrar que lo que ofrece funciona “realmente”. ¿Los adivinos lo hacen? No veo ningún interés por parte de los adivinos en hacer nada de esto. Pero no se duda al decir que el tarot o la astrología son ciencias, cuando precisamente la ciencia se basa en la evidencia.
Existen explicaciones alternativas muy ilustrativas de lo que hacen los adivinos sin tener que recurrir a la suposición de que realmente adivinan algo. Por si eso fuera poco, algunos supuestos de algunas “ciencias ocultas” contradicen principios elementales de la física.
¿Qué garantías hay de que realmente “adivinen”? La respuesta es ninguna. Es posible que no podamos demostrar que el tarot no funciona, pero tampoco podemos demostrar que el Yeti no existe. Ahora, ante la siguiente pregunta… ¿Qué garantías dan los adivinos? La respuesta es ninguna. ¿Qué explicación les parece más probable? Probablemente en la mayoría de los casos (seguramente todos), lo que ocurre entre el adivino y el cliente es producto de la imaginación del cliente, y puede que también de la del adivino (ya que es posible que el adivino se crea también que su método funciona aun sin ser así realmente).